Introducción
Hay una revolución silenciosa ocurriendo en las calles de Lisboa. No involucra patinetes eléctricos, no tiene app propia (todavía) y no promete cambiar tu vida en 30 segundos. Pero los números son claros: las búsquedas de lavandería de autoservicio se han disparado un 99% por encima de la media en los últimos tiempos. Los lisboetas — y quienes visitan la ciudad — están descubriendo las maravillas de meter ropa en una máquina industrial, pulsar un botón y seguir con su vida.
Solo hay un pequeño detalle que nadie t...
