La noche del 14 de julio no fue una noche cualquiera en Lisboa. Mil bicicletas tomaron las calles en una edición especial de la Masa Crítica, al ritmo del drum and bass del DJ Dom Whiting. El asfalto vibró, los cuerpos pidieron agua y las camisetas — esas, pobrecitas — absorbieron cada gota de la aventura.
Si estuviste allí, sabes de lo que hablo. Llegaste a casa con la adrenalina por las nubes, una sed imposible de saciar y una camiseta que más parecía haber participado en un duelo con una salmuera. El sudor no es solo desc...
