La semana pasada, una empresa de Lisboa hizo algo que muchos pasan por alto: publicó una foto del antes y después de sus uniformes. ¿El resultado? 3 veces más engagement que cualquier otra publicación. No fue un truco del algoritmo ni un filtro mágico. Fue simplemente la diferencia entre una camisa arrugada y una impecablemente planchada.
Si tienes un negocio con equipo uniformado — restauración, hostelería, clínicas, tiendas — esta historia es para ti. Porque la imagen de tu empresa no empieza con el logotipo....
